martes, 6 de septiembre de 2011

Robert Schumann: Sonata nº 1 Op. 11 en Fa # m

  • Robert Schumann (Zwickau (Sajonia) 1810 – Endenich (cerca de Bonn 1856).
  • Su padre un librero culto, le inició en la lectura de los poetas alemanes y al llegar a la adolescencia Schumann se entusiasmó por la obra de Jean Paul Richter (1763-1825), que se convirtió en ídolo literario y en guía espiritual de su existencia.
  • En el otoño de 1830 Robert Schumann, un inconstante estudiante de derecho, decidió aventurarse en la carrera de músico. Natural de un pequeño pueblo sajón próximo a la actual frontera con Checoslovaquia, tras haber pasado un año en las Universidades de Leipzig y Heidelberg respectivamente, volvía de nuevo a Leipzig para dedicarse al piano.
  • Incluso tras su decisión de dedicarse a la música profesionalmente, los intereses literarios de Schumann continuaron absorbiéndole: en una carta fechada en Diciembre de 1830, escribía: “Si tan sólo mi talento para la música y la poesía convergiesen en un mismo punto, la luz no sería tan difusa, y yo podría probar muchas cosas”.
  • Nunca hubo duda alguna en la mente de Schumann sobre la talla de Bach, Mozart, Beethoven, y Schubert: incontables citas en su diario demuestran que hacia 1831-32 eran sus dioses musicales.
  • Schumann y un grupo de amigos de su misma opinión fundaron su propio periódico en 1834, el “Neue Zeitschrift Musik” (Nuevo Periódico de Música), un diario progresista dirigido contra los pedagogos y virtuosos de pacotilla del momento. Durante casi diez años Schumann dirigiría la edición de este periódico de dos números semanales, organizaría su correspondencia y se haría cargo de las pruebas de imprenta y contribuyendo así mismo con unas mil páginas de artículos, fundamentalmente críticas musicales, editoriales y ensayos sobre un amplio espectro de materias musicales de todo tipo.
  • Schumann libraría su batalla particular de disidencia contra los gustos musicales de la sociedad alemana.
  • Su maestro Friedrich Wieck (quien más tarde se convertiría en su suegro), le prometió hacer de él “uno de los más grandes pianistas actuales” en un plazo de tres años. Schumann no había aún estudiado piano de manera sistemática y tampoco tenía ninguna experiencia como intérprete, intentó acelerar sus estudios de piano por medio de la ligadura inconsiderada del cuarto dedo de la mano derecha, este dedo quedó paralizado y este accidente le costó su carrera de virtuoso, que Schumann esperaba haber realizado.
  • Schumann sufriría a lo largo de toda su carrera como músico de una carencia típica de muchos compositores del siglo XIX: la falta de una formación musical realizada de manera sistemática desde temprana edad.
  • La primera mujer importante en su vida, Ernestine von Fricken, era una estudiante de piano. Su gran amor y la que sería su mujer, Clara Wieck, era la mejor pianista joven de su generación.
  • En 1840, el año de su boda, Schumann abandonó temporalmente la composición de obras para el piano en favor de la canción (Lied).
  • Una carta a Clara en 1838 arroja mucha luz sobre el funcionamiento de su mente musical: “Me afecta todo lo que pasa en el mundo y pienso sobre ello a mi manera, política, literatura y gente, y entonces deseo expresar mis sentimientos y encontrar una salida para ellos en la música. Por eso mis composiciones son a veces difíciles de entender, porque están conectadas con diferentes intereses; y a veces sorprendentes, porque todo lo extraordinario que pasa me impresiona, y me impulsa a expresarlo en música. Y por eso tan pocas composiciones (modernas) me satisfacen, porque aparte de todas sus faltas de construcción, tratan un sentimiento musical del orden más bajo y las efusiones líricas más comunes”.
  • Años más tarde miró estos primeros tiempos lamentando que “el hombre y el músico en mí siempre trataban de hablar a la vez”. Tal vez la pulida artesanía de Mendelssohn le abrió los ojos hacia su propia técnica, cuando en la década de 1840 empezó a intentar componer obras más grandes que implicaban el dominio de la forma sonata.
  • Schumann rara vez utiliza los extremos del teclado, sus melodías están entrelazadas en una figuración basada en arpegios, las dos manos nunca están demasiado lejos. El estilo de melodía de inspiración operística cultivado por Chopin y Liszt, es totalmente ajeno a Schumann. Alegremente decía haber aprendido su contrapunto de Jean Paul, como comenta a Clara: “Es terriblemente extraordinario como escribo casi todo en canon, y solo entonces detecto la imitación después, y encuentro a menudo inversiones, ritmos en movimiento contrario, etc.”
  • En 1843, Schumann se convirtió en profesor del Conservatorio de Leipzig, fundado por su amigo Mendelssohn, pero enseguida se reveló como un mal pedagogo y fracasó en la enseñanza como ya había fracasado en la dirección de orquesta, sufriendo perturbaciones nerviosas y psíquicas cada vez más frecuentes.
  • En 1845 empezó su determinación de fortalecer su contrapunto a través de un renovado estudio de Bach y con el “Curso de Contrapunto” de Luigi Cherubini (1760-1842). Clara por supuesto se unió a dicho estudio. El 23 de Junio su diario registra: “Hoy he empezado a estudiar contrapunto, lo que, en vez de trabajo me da gran placer, por lo que he visto una fuga mía (lo que nunca imaginé), por lo que continuamos con nuestros estudios regularmente cada día...Él mismo ha sido sobrecogido por una regular pasión por las fugas, y le desbordan bellos temas”
  • Destacar la gran cantidad de actividad en su textura atentamente tejida. Las frecuentes sorpresas rítmicas (encabalgamientos de ritmos), los sorprendentes cambios de tonalidad, con cambios enarmónicos o en ocasiones sin ninguna preparación. Solía expresarse de manera perfecta en las formas breves.
  • Su interés por los acrósticos (versos cuyas iniciales leídas en sentido vertical forman una palabra) musicales, que llegaría a volverse obsesiva. Un ejemplo las Variaciones Abegg (la, si b, mi, sol, sol).
  • La mayor parte de los ciclos pianísticos pueden reducirse a sucesiones de forma ternarias (Scherzo-Trío) o de Rondós (estrofas-estribillos). La presencia obsesiva del contrapunto y es que el pensamiento polifónico es en él un fenómeno completamente espontáneo, hasta tal punto que él decía que ninguna idea melódica le venía al espíritu sino iba vestida de un tejido contrapuntístico complejo, del que tenía que despojarla primero.
  • Sus obras para piano llenas de indicaciones de expresión como Innig (íntimo, cálido, sincero) y los constantes cambios de tempo. A Schumann siempre le gustó esconderse tras una máscara. Sus secretos tenían que sacarse de pistas misteriosas y alusiones en cartas, citas literarias y musicales, las firmas de Florestán y/o Eusebius (sus yos ficticios activo y reflexivo-sus dos seudónimos).
  • Niccolò Paganini (1782-1840) causó una gran impresión en Schumann, sus resultados se ven en los dos grupos de Estudios Op. 3 y Op. 10 que se basan en los Caprichos del violinista.
  • Como todos los compositores que comienzan su carrera hacia 1830, después de la muerte de Beethoven, Schumann se encuentra enfrentado al problema de la renovación de la forma sonata, de la sinfonía y del cuarteto. Sorprende el abandono en que se encuentra la sonata para piano después de 1830.
  • Schumann escribió tres Sonatas para piano cuya concepción y realización se escalona a través de pocos años, después evita el afrontar este género tan peligroso. Sólo al final de su vida volveremos a encontrar en su catálogo dos obras tituladas sonatas, las dos bellas Sonatas para violín y piano de 1851 y las tres Sonatas para la juventud Op. 118 de 1853:
      • Sonata nº 1 Op. 11 en Fa # m (1835)
      • Sonata nº 2 Op. 22 en Sol m (1836)
      • Gran Sonata (Concierto sin orquesta) nº 3 Op. 14 en Fa m (1836)
  • Sonata nº 1 Op. 11 en Fa # m (1835). La edición original ni siquiera está firmada con el nombre del compositor, lleva la sencilla mención de: “Para Clara, de Florestán y Eusebius”. Clara estrenará esta sonata en Agosto de 1837, durante un concierto dado en Leipzig.
      • I. Introduzione. (compás de 3/4). Allegro vivace (compás de 2/4). Tonalidad de Fa # m
      • II. Aria. Tonalidad de La M, compás de 3/4
      • III. Scherzo e Intermezzo. Tonalidad de Fa # m, compás de 3/4
      • IV. Finale. Allegro un poco maestoso. Tonalidades de Fa # m, Mi b M, Fa # m, Do M, Mi b M, Fa # M. Compás de 3/4
  • Intérprete de la grabación:
      • Lazar Berman, pianista nacido en Leningrado el 26 de Febrero de 1930 y que falleció en Florencia el 6 de Febrero de 2005.

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