martes, 6 de septiembre de 2011

M. Ravel: Gaspard de la nuit

  • Maurice Ravel (Ciboure (cerca de San Juan de Luz) 1875 – París 1937).
  • Alumno de composición de G. Fauré (1845-1924). Ravel funde de manera personal la técnica pianística de Liszt con el régimen armónico de C. Debussy (1862-1918). Ravel debió abrirse camino en un medio dominado por el maestro. Impulsó el sello de su propio enfoque clasicista al idioma impresionista.
  • El desarrollo artístico de Ravel fue grandemente estimulado por su amistad con un grupo de poetas (S. Mallarmé 1842-1898, P. Verlaine 1844-1896, A. Rimbaud 1854-1891), pintores (P. Cézanne 1839-1906, V. van Gogh 1853-1890) músicos de vanguardia que creían en sus dotes mucho antes de que el mundo entero lo reconociera. Compartían la debilidad o manía por el arte chino.
  • Ravel, a igual que Debussy, se vio profundamente conmovido por el estallido de la guerra de 1914. Con el paso de la década de 1920, comenzó para el compositor, lo mismo que para el mundo de su alrededor, un período de depresión. De ahí que le resultara cada vez más difícil componer. “He fracasado en mi vida”, escribió en un momento de depresión, “no soy uno de los grandes compositores. Todos ellos produjeron enormemente. Pero yo he escrito relativamente muy poco, y con muchísima dificultad”, artista que terminó siendo un “prisionero de la perfección”.
  • El de Ravel es un arte ultrapulido. Su delicado sentido de la proporción. Sus emociones se hallan controladas por el intelecto. Par él, el arte era la belleza creada, y por consecuencia compuesta de artificio: el espejo que reflejaba su percepción de la realidad, antes que la propia realidad.
  • Stravinsky lo llamó un relojero suizo. El propio Ravel dijo “Yo hago logaritmos; es cosa suya comprenderlos”. Ravel en el fondo fue un romántico. Por esta razón representó tan idóneamente la orientación clásica, que en Francia siempre ha sido más fuerte que la romántica. De todos modos, sus manifestaciones acerca de la música durante sus últimos años revelan claramente los orígenes románticos de su arte.
  • Siempre he sentido que la gran música debe provenir del corazón. Cualquier música creada sólo mediante la técnica y el intelecto, no vale el papel en el que está escrita. El compositor debe sentir intensamente lo que compone”
  • Ravel es a Debussy, en cierto modo, lo que Cézanne es a Monet. Era un posimpresionista. Como a Debussy, a Ravel lo atraían las escalas de la música medieval y exótica. Su imaginación, como la de Debussy, respondía a títulos pictóricos y poéticos como un estimulo a la creación. A ambos los atraían los mismos aspectos de la naturaleza: el juego del agua y de la luz. Ambos utilizaron ritmos de danza exóticos, especialmente de España, y se inclinaron hacia lo fantástico y lo antiguo.
  • Tanto Debussy como Ravel, estaban bajo la influencia del estilo puro de los clavecinistas francesas: Ravel rindió homenaje a Couperin, tal como Debussy lo tributó a Rameau. También tenían afinidad por los poetas simbolistas.
  • Hay que destacar que Ravel fue un magnifico orquestador. Un ejemplo: “Cuadros de una Exposición” de M. Mussorsgky (1839-1881).
  • La lectura de los sesenta y cinco pequeños poemas en prosa, escritos en 1830 por el poeta romántico Aloysius Bertrand (1807-1841), hechiza al compositor, que decide ilustrar tres de ellos, trabajo que, según su propia confesión, sólo logra <después de largos meses de gestación> ( de Mayo a comienzos de Septiembre de 1908).
  • La primera ejecución pública tiene lugar en París el 9 de Enero de 1909, en la Sociedad Nacional de Música (sala Erard), con Ricardo Viñes al piano. La publicación es de ese mismo año en la casa Durand.

Gaspard de la nuit (Gaspard de la noche)
  • Gaspard de la nuit: cumbre pianística de Ravel, y una de las más grandes páginas del siglo XX. Designado por Ravel como <Poemas para piano>. Dedicada a los pianistas Harold Bauer (la 1ª) y Rudolf Ganz (la 3ª) y al crítico musical Jean Marnold (la 2ª).
    1. Ondina: <¡Escucha, escucha! Soy yo, Ondina, que roza con sus gotas de agua los rombos sonoros de tu ventana iluminada por los mortecinos rayos de la luna…> Es el canto de la seductora de las aguas que el poeta, que ama a un mortal, no escucha. Entonces, <la enojada y despechada Ondina derrama algunas lágrimas, deja estallar después una risa y se desvanece en un aguacero…Comienza con una efusión melódica sobre un lento trémolo de fusas (en 4/4) que se derraman con una perfecta igualdad en un velado segundo plano, indicado ppp, de la mano derecha acompañante. La Ondina canta tiernamente (muy dulce y expresivo) con una indecisión tonal que crea el hechizo. Insiste en un crescendo apasionado, suplica en el sordo rugido de los bajos (tempo: animado”). Después en un brusco decrescendo, la visión del encantamiento desaparece en medio de un chaparrón de arpegios.
    1. Le Gibet (La Horca): <Es la campana que suena en las murallas de la ciudad, bajo el horizonte y el esqueleto de un ahorcado que enrojece el sol de poniente>…Cincuenta y dos compases construidos lentamente, <sin apresurarse ni retardarse hasta el final> (indicaciones de Ravel) alrededor de una obsesionante nota pivote, un pedal interior de si b (que suena ciento cincuenta y tres veces) <cuyas vibraciones sincopadas chocan lastimeramente con la impasibilidad de un ritmo plúmbeo (machacón, cargante, pesado)> (Alfred Cortot).Superposición de dos atmósferas <expresionistas<, la de la lúgubre campana que solloza obstinadamente y la de la queja desesperada del <ahorcado que lanza un suspiro sobre la horca patibularia>. Dos estados de conciencia sonora que se encabalgan en medio de armonías disonantes, en agregados de séptimas y de novenas, con el trágico espanto de la muerte. Domina el matiz pianissimo.
    1. Scarbo: Scarbo es el nombre de un gnomo surgido de visiones de pesadilla…<¡Cuántas veces no he escuchado su risa en la sombra de mi alcoba y el rascar de su acerada uña en la seda de los cortinajes de mi lecho! ¿Cuántas veces le he visto descender al suelo, hacer piruetas sobre un solo pie y rodar por la habitación como el huso que cae de la rueca de una bruja>. Esta pieza, virtuosa y demoníaca, es un scherzo en el que se distinguen dos temas principales, aunque hay motivos adyacentes que nacerán en la trama sonora de la pieza. Ay que señalar especialmente los espantosos tumbos de ritmo, las sucesiones, en ásperas y chirriantes disonancias, de las segundas mayores, la abundancia de calderones, y más que nada la persecución de sonoridades extraordinarias, casi orquestales.
  • Intérprete: Vlado Perlemuter (pianista francés de origen polaco 1904 - Ginebra 2002), piano.

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