Chopin compuso veintisiete estudios reunidos en dos cuadernos de de doce cada uno: doce estudios Op. 10, doce estudios Op. 25, más tres nuevos estudios separados, escritos para el Método de los Métodos de Fétis y Moscheles.
Su enseñanza estaba basada en puntos que juzgaba esenciales:
el trabajo de la sonoridad táctil y auditiva
la búsqueda permanente de la flexibilidad de la muñeca y de la mano
el arte de la digitación y del toque, todos adaptados a la morfología de la mano
De ahí su predilección por las tonalidades cargadas de teclas negras, ya que el uso de éstas asegura mejor que las otras la posición natural de la mano. Expresiones cómo: <Mantened flexible el cuerpo hasta los pies>, o <Todo reside en digitar bien>, aconsejaba a menudo.
Los Doce Estudios Op. 10 los compuso entre los diecinueve y los veintidós años (1829-1932). Cada uno de estos estudios, aborda un problema técnico especial. Están dedicados a F. Liszt, fueron publicados en Leipzig, París y Londres en 1833.
Op. 10 nº 2 en La m (Allegro), contemporáneo del anterior. Trata el trabajo de los dedos débiles de la m.d. (tercero, cuarto y quinto), por el encabalgamiento de éstos en fórmulas cromáticas siempre legato en las que nunca interviene el pulgar.
Op. 10 nº 12 en Do m (Allegro con fuoco). Se suele llamar Estudio revolucionario porque se supone que fue escrito en Septiembre de 1831, cuando se anunció la caída de Varsovia. Una obra patética, llena de odio, ternura, de fuego. Cromatismo en los motivos breves. Arpegios en la mano izquierda, pasajes en movimiento paralelo en las dos manos, acordes y octavas en la mano derecha.
Los Doce Estudios Op. 25 fueron compuestos entre 1832 y 1836, inmediatamente después de los Estudios Op.10. Se los dedicó a Marie d’Agoult, amiga y compañera de Liszt, novelista conocida en el mundo literario con el nombre de Daniel Stern. Fueron publicados en Leipzig, París y Londres en 1837.
Op. 25 nº 5 en Mi m (Vivace) contemporáneo del anterior y uno de los estudios más originales y ricos del Chopin. Basado en un problema de sonoridad pianística, comienza con agilidad sobre un ritmo quebrado. En la Sección central, una frase expresiva en Mi M (Piú lento) parece un canto de un violoncello.
Op. 25 nº 6 en Sol # m (Allegro) escrito en los años 1832-34. Aborda todas las dificultades de la escritura en terceras en todas sus formas: pasajes cromáticos, escalas ascendentes y descendentes, cruce de los dedos en las terceras cromáticas, todo ello legato.
Op. 25 nº 7 en Do # m (Lento) fechado a comienzos de 1836. Empleo del pulgar sobre las teclas negras en fragmentos melódicos. Se centra en la expresividad de las frases y en la perfección del sonido, sobre todo en la mano izquierda, que lleva la melodía en la mayor parte de la pieza.
Op. 25 nº 8 en Re b M (Vivace) concebido en los años 1832-34, este estudio parece compañero del sexto; uno estaba consagrado a las terceras, éste está consagrado al trabajo de las sextas bajo las formas más diversas. La flexibilidad muñeca tiene un papel primordial en el encadenamiento de las sextas ligadas.
Intérprete de las grabación:
Valentina Lisitsa
Eduardo Rodríguez Carrasco